(Reseña) «Wild at heart»: una joyita surrealista y moderna

(Reseña) «Wild at heart»: una joyita surrealista y moderna

Wild at Heart es una película estadounidense de 1990 escrita y dirigida por David Lynch basada en la novela homónima de Barry Gifford sobre la historia de dos amantes forajidos.

Ayer, aunque debo confesar sin ánimo de mi parte, vi Wild at Heart (Corazón Salvaje). Una película  de 1990 protagonizada por un súper joven Nicolas Cage (Sailor) y una irreconocible Laura Dern (Lula), sí, la misma arqueóloga de Jurassic Park. Quedé impresionada.

Para empezar, las actuaciones impactantes no sólo de los protagonistas, sino de los demás actores conocidos: Willem Dafoe, un villano de primera, sabemos que la cara le ayuda mucho para eso; Diane Ladd, madre de la protagonista, que recibe una nominación al Óscar por este papel con un personaje claramente exagerado muy bien interpretado, según dicen gracias a las improvisaciones que se permitía; Isabella Rosellini  en uno de sus primeros papeles, en un personaje un poco extraño para ella, pero salvado.

La película está llena de conceptos sobrenaturales y violencia extrema, asolapadas por la historia de amor de fondo: Lula y Sailor, amor imposible que tiene que escapar para poder quedarse juntos. Lula, una chica muy especial, sus líneas en las conversaciones con Sailor son ‘raras’, ‘interesantes’, por querer etiquetarlas de alguna manera. Sailor, con su chaqueta de piel de serpiente que representa su libertad o algo así (un discurso que dice cada vez que alguien le pregunta por la dichosa chaqueta), y su costumbre por perder el control, el típico chico problema que nadie quisiera para su hija.

Me encantaron las referencias a El Mago de Oz: los zapatos rojos de Dorothy que Lula hace chocar cómo para salir del lugar en dónde estaba, La Bruja Mala del Oeste representada en  la mente de Lula y Sailor por su madre, La Bruja Buena que aparece al final para hacerle ver todo más claro a Sailor; además de múltiples líneas que hacen explícitas la inclusión de este otro clásico film.

También, las escenas musicales. No pueden perderse ver a Nicolas Cage cantar “Love Me” o  “Love Me Tender” de Elvis. Aparte de todas las otras canciones a través de la película que no están nada mal.

Wild at heart es visualmente impactante, con una fotografía de colores fuertes, de aire western clásico, lo cual contrasta con sus turbadores estallidos de violencia y otras escenas escabrosas (como la de los accidentes de tráfico) y sus más que explícitas escenas de sexo (por cierto, Laura Dern rompió su regla de No desnudos para poder hacer ésta película).

Se dice que David Lynch, el director, además de escribir el primer borrador en menos de una semana, escribió dos guiones para la película y le rechazaron el que estaba “desprovisto de felicidad”. Enhorabuena. Creo que el contraste del final ‘feliz’ versus todo el viaje en el que nos lleva, queda súper bien.

Altamente recomendada para salir de la rutina de las películas planas que salen por montones.

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