Del «El estafador de Tinder» a «Inventando a Anna»

Del «El estafador de Tinder» a «Inventando a Anna»

Los estafadores están de moda, está vez con la película documental «El estafador de Tinder» y la serie «Inventando a Anna», ambas disponibles en Netflix y basadas en hechos reales.

A principios de este mes, las hazañas de Simon Leviev cautivaron al mundo entero en «El Estafador de Tinder», la película documental de Netflix que presenta una crónica de las acciones de Leviev conforme se hace pasar por magnate, millonario y jet-setter, y quien conquistara a varias mujeres por internet para robarles millones de dólares. Luego llegó la serie «Inventando a Anna», sobre una periodista investiga el caso de Anna Delvey, la mujer que convenció a la élite de Nueva York de que era una heredera alemana y una gran empresaria.

Aunque estas historias sean totalmente diferentes, sus caminos tienen varias similitudes interesantes que detallamos a continuación para deleitar a lectores y audiencias por igual:

Falsas riquezas
Tanto Anna como Simon le pusieron estilo a sus fraudes con la ayuda de títulos notables aunque completamente inventados.  Simon se presentaba como el hijo del multimillonario Lev Leviev, magnate de la industria de los diamantes que, si bien es una persona real, sus lazos sanguíneos con Simon – cuyo nombre verdadero es Shimon Hayutar – no lo son.  Anna, por otro lado, también fingió ser de la nobleza, esta vez como una adinerada heredera alemana respaldada por un gran fideicomiso.  Pero, al igual que su apellido, el título y el fideicomiso eran falsos; el nombre verdadero de Anna es Anna Sorokin.  

Moda y viajes por todo lo alto
Para completar sus identidades embaucadoras y engañar a sus víctimas, Anna y Simon usaban ropa lujosa de diseñadores como Gucci, Celine y Prada. Además, Anna y Simon construyeron una fachada extravagante para un estilo de vida que incluía viajes con todos los lujos por todo el mundo (y todos los posts en Instagram para demostrarlo).  

Sin amigos y en la calle
Conforme se iban desenredando los detalles de sus crímenes, muy pronto Anna y Simon se encontraron viviendo en las calles.  Resulta que cuando robas dinero de tus amigos, ya no te quieren  abrir las puertas (ni dejarte dormir en su sillón) con tanta facilidad.  Cuando (finalmente) los descubrieron, ambos estafadores terminaron comiendo las sobras de alguien más: Anna en el metro y Simon en el centro comercial.

Arresto y cárcel
Anna y Simon fueron arrestados y acusados por sus delitos.  Hay quien piensa que no se les aplicó todo el peso de la ley (Simon vive en libertad en Israel y Anna cumplió su sentencia en 2021 y está en proceso de ser deportada a Alemania), pero ambos pagaron con sentencias. 

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