(Reseña) «Chicas de fábrica» de Leslie T. Chang

(Reseña) «Chicas de fábrica» de Leslie T. Chang

No entiendo a la autora. En una entrevista la escucho decir que Marx se equivocó al decir que el trabajador expuesto a un trabajo repetitivo y alienante puede terminar, claro está, alienado. Pero cuando ella dice que los millares de mujeres que dejan las zonas rurales de la China actual para buscar una mejor vida no se alienan buscando una vida que responda de alguna manera a los estándares occidentales, entro en corto circuito.

Chicas de fábrica es, a pesar de ello, un libro de lectura recomendable porque nos cuenta la historia de un grupo de mujeres chinas que han sobrevivido en la dura sociedad capitalista (sí… capitalista) de la ciudad de Dongguan, todas ellas con diferente suerte, pero todas ellas marcadas con la impronta de hacer un trabajo que en uno y otro sentido las orilló a adaptar sus metas de vida a los vientos que corrían en la muy dinámica sociedad china. Pensar que este libro es una crítica al Partido Comunista Chino es, por decir lo menos, tendencioso.

Lo que hace este libro es mostrar que en toda sociedad con un sistema tan impersonal y rendido a las reglas del mercado causa en los trabajadores chinos los mismos problemas que toda sociedad capitalista avanzada tiene. Lo que todas las chicas que dan su testimonio en este libro tienen en común que tienen que salir de un entorno que no solo no quieren, sino que las condena a llevar una vida que no cumple con un mínimo de cosas que ellas quieren en su vida. Y a través de las dos partes del libro, en cada capítulo, lo único que ves son historias de superación o de liberación personal que se ciñen a lo que la sociedad capitalista de Dongguan ha señalado como éxito y progreso.

Por otro lado, tenemos la historia de los antepasados de la autora. La historia de la familia Chang (o Zhang) está también moldeada por lo sucedido en China a partir de 1949, cuando los comunistas se hicieron con el poder y un grupo de disidentes tuvieron que huir a la isla de Taiwán. Este parte del libro nos explica cuáles son las motivaciones de Leslie para viajar a China y hacer esta investigación, y además nos ilustra que su familia está dividida entre los que emigraron y tienen una muy mala imagen del Partido Comunista y los que se quedaron y no «tienen» ninguna queja o diatriba contra este. Según el lado de la frontera en el que se encontrara cada quien, se moldeaba la imagen que se tenía de la China continental.

En suma, un libro que no tiene desperdicio, a pesar de no tener claro su finalidad de ser una crítica a la China continental o una crítica al capitalismo.

Por Christian Ávalos

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